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20-09-2013

Canales, géneros, herramientas y reflexiones en adaptación para comunicar la ciencia

La Universitat Pompeu Fabra acogió la tercera edición del Campus Gutenberg

Rubén Permuy (ACCC). «Podríamos seguir más días». Así resumía Vladimir de Semir, director del Observatorio de la Comunicación Científica (OCC) de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), la sensación que fluía entre muchos de los participantes del Campus Gutenberg de comunicación y cultura científica. La que fue la tercera edición de este evento, celebrado el 16 y 17 de septiembre, contó, como así confirmó de Semir en la sesión inaugural, con más de 300 inscritos. Al éxito presencial hay que sumar la nutrida participación 2.0, especialmente a través de Twitter. Para muestra el comentario de Óscar Menéndez, responsable de Explora Proyectos y de experimentos.about.com, quien al participar como ponente en el último debate aprovechó para consultar al público presente a mano alzada quienes disponían de cuenta en la red social del pajarito azul. Menéndez tuiteaba en otra de las sesiones del Campus: «Quien no tenga Twitter se está perdiendo una parte del debate de hoy en el #CGutenberg. ¡Contádselo al mundo! ;)». Y es que, según Tweet Binder, un portal de análisis de métricas de esta red de microblogging, la etiqueta #CGutenberg superó los 1700 tuits.


 

 

      

 

      

 

 

Vídeos de la presentación y ponencias del debate Nuevos canales para el periodismo científico

 

Quizás gran parte del éxito del Campus radique en el copioso menú de la carta de actividades que ofreció a sus asistentes. Para muestra, el programa detallado en su versión impresa tiene una extensión de 11 páginas. Debates, talleres, microdiálogos -coordinados por la ACCC-, y actividades lúdicas como un concurso de preguntas y respuestas, el Science Quiz, inspirado en una versión de Trivial colectivo al que se puede jugar al menos en algún bar irlandés de Barcelona, además de música y arte, entre otras actividades. Tal vez si hubiese que buscar alguna pega, sería el inevitable solapamiento de algunas de las actividades para poder concentrarlas todas en dos jornadas. Lo que no faltó fue un generoso aderezo de networking de diferentes formas: entre sesión y sesión, en algunos de los talleres, a la hora de la comida en el comedor de la UPF... Una de las grandes virtudes del Campus Gutenberg quizás sea poder desvirtualizar a aquellos colegas profesionales con los que la mayoría de las impresiones sólo se comparten a través de redes sociales a lo largo del año. El Campus aglutinó a comunicadores científicos no sólo de Catalunya, sino que se sumaron al evento, tanto entre el público como conduciendo alguna de las sesiones, profesionales de diferentes partes del Estado.

 

Debates

En esta tercera edición se organizaron cuatro debates que contaron con ponentes reconocidos profesionalmente por buena parte de los asistentes. La pseudociencia dio el pistoletazo de salida con un debate moderado por de Semir acompañado del astrofísico y divulgador Javier Armentia, Sergi Cortiñas, profesor de la UPF, y el periodista, escritor y divulgador científico Mauricio Schwarz. Vladimir de Semir quiso destacar que los medios de comunicación son parte responsable de la confusión entre los ciudadanos de a pie de lo que es ciencia y lo que es pura charlatanería: «El New York Times no tiene página de horóscopos y cuando yo participé en el rediseño de La Vanguardia se pasaron a la sección de pasatiempos», indicó el director del OCC. «Hay unas determinadas personas a las que les gusta creer en conspiraciones y pseudociencias: el problema es que algunos periodistas entran en este juego», añadió de Semir. Cortiñas aprovechó para presentar un estudio sobre el impacto de la pseudociencia en los medios de comunicación. Pese a que algunos participantes criticaron que la muestra utilizada no era suficientemente representativa -medio centenar de profesionales de medios de comunicación del Estado, contra lo que el propio Cortiñas alegó que en España no hay más de 150 periodistas en medios de comunicación dedicados a la ciencia-, el profesor de la UPF reflexionó que el problema estriba en que «muchos editores de prensa ven la ciencia en los medios como un jarrón chino que está para hacer bonito y que no se puede romper, pero no interesa de qué está hecho ni qué lleva dentro». Schwarz concluyó que la comunicación científica de los medios generalistas no es buena y que otra de las problemáticas es como se muestra a la ciencia: «A la ciencia la venden como si fuera una señora gorda que grita al pueblo. "La ciencia dice..."». Armentia indicó que la pseudociencia siempre ha existido pero que hace unas décadas consistía en «un conglomerado de charlatanes que veían el futuro» y en la actualidad abarca ámbitos de relevancia como la salud, por ejemplo, los movimientos antivacunas.

 

El segundo de los debates tuvo por protagonistas a los museos científicos y a las empresas. A la mesa del Campus se sentaron Nathalie Naval, de Roca Gallery,  Rosa Avella, del Museu Grifols, Sònia Hernández, directora del Museu Agbar de les Aigües, Rafael Albaladejo, responsable del Centro de Información de la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (ANAV) y coordinador Área de comunicación y relaciones externas Ascó-Vandellòs II y Carme Sáez, del Museu del Coure y directora de la Fundació La Farga. La moderación corrió a cargo de Guillermo Fernández, profesor y consultor de museología científica. Los asistentes tuvieron la oportunidad de comprobar el abanico de posibilidades que ofrecen entidades privadas a través de sus museos científicos. La tarea que queda es clara: «visitad los museos», concluyó Fernández.

 

«Las vocaciones científicas se adquieren en base a la experiencia», indicó Rosario Martínez, investigadora del OCC y ponente del tercero de los coloquios que versó sobre cómo fomentar las vocaciones científicas. Junto a ella estuvieron presentes Ignasi Lòpez, subdirector Área de Ciencia, Investigación y Medio Ambiente de la Fundació La Caixa, Sergio Marco del Fresno, director de Programas Educativos de Everis, y Gonzalo Remiro, del departamento de Cultura Científica y de la Innovación de la FECYT. Este debate fue moderado por Gemma Revuelta, subdirectora del OCC. Los ponentes acercaron algunas de las acciones que han llevado a cabo sus respectivas entidades para hacer valer la ciencia entre los potenciales futuros profesionales y destacaron que sus acciones van en la línea marcada por programas europeos como el Horizon 2020 de I+D+i, el cual primará la Investigación y la Innovación Responsable, que exige involucración pública y de la sociedad. Pese a que según Ignasi Lòpez «es difícil medir el impacto de las acciones en las vocaciones científicas», Gonzalo Remiro destacó que es posible llegar al gran público. Como muestra, la serie animada Descubre con Tadeo que, con la colaboración de la FECYT, fue emitida en los canales del grupo televisivo Mediaset España, algunos de los que más audiencia tienen de la pequeña pantalla en todo el Estado. Por su parte, Sergio Marco indicó que «las variables que influyen en la vocación científica están interconectadas y abarcan desde las lecturas que se realizan, o la influencia de los profesores y la familia entre la primaria y la secundaria especialmente». Entre los datos mostrados, Remiro aclaró que, según un estudio de la FECYT, «un 24,6% de los españoles entre los 15 y 24 años están interesados en ciencia».

 

El cuarto debate cerró el Campus Gutenberg. Cristina Ribas, presidenta de la ACCC, moderó la mesa Nuevos canales para el periodismo científico, acompañada de Álvaro Martínez, responsable de tecnología a Playbrand Estratègies Crossmèdia, Óscar Menéndez, responsable de Explora Proyectos y de experimentos.about.com, Elena Sanz, periodista científica y editora en línea de la revista Muy Interesante, Karma Peiró, periodista especializada en Internet y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Aplicaciones, big data, el peso de las redes sociales y el modelo caduco, sin renovación aparente, de muchos de los medios tradicionales centraron las presentaciones y muchas de las intervenciones del público. «Estamos en un momento muy apasionante en el que hay muchos cambios y muchas oportunidades en la comunicación y en el periodismo», reflexionó la presidenta de la ACCC. «Es la hora de la verdad. O nos esforzamos por aprender cómo funcionan las lógicas y sabemos qué significa trabajar en estos nuevos canales o nos vamos a perder a las nuevas audiencias», añadió Cristina Ribas. El debate dio tanto de sí que Vladimir de Semir recogió en la clausura alguno de los guantes lanzados, como tratar el big data, ámbito de trascendencia creciente en el periodismo, en la próxima edición del Campus Gutenberg.

 

Quedan en el tintero muchos detalles del resto de las actividades que se podrán repasar a través de la documentación que figurará en la web de este evento organizado por el OCC y la Obra social La Caixa, con el apoyo de la ACCC, entre otras entidades. La asociación catalana tuvo una numerosa representación no sólo por los ponentes remarcados, sino a través del resto de actividades. Es el caso de los microdiálogos coordinados por Raül Toran, vicepresidente de la ACCC, y sobre todo entre el público que ya tiene marcada la próxima cita, confirmada por el propio de Semir, en el calendario. La cuarta edición del Campus Gutenberg se celebrará el 15 y 16 de septiembre de 2014 para continuar compartiendo más conocimiento que enriquezca la comunicación científica y el savoir faire de quienes le dedican su aliento profesional.