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31-10-2014

Xavier Querol, investigador: «Para mejorar el aire en Barcelona se debería actuar en el área metropolitana»

La calidad del aire en Barcelona, a debate en el Col·legi de Periodistes de Catalunya

Texto: Raül Toran. Vídeo: Rubén Permuy (ACCC). El debate, celebrado el 28 de octubre y organizado por la Asociación Catalana de Comunicación Científica, fue moderado Antonio Cerrillo, periodista especializado en medio ambiente en La Vanguardia, que reflexionó sobre el retraso del Pla de Qualitat de l'aire debido a la prórroga que pidió la Generalitat de Catalunya, hecho que ha afectado al proceso de mejora de la calidad del aire.


 

Reportaje en vídeo del acto

 

Ricard Alsina, director de intervención, Innovación y qualidad medioambiental de la concejalía de Hàbitat Urbà del Ajuntament de Barcelona, explicó los esfuerzos de consistorio para reducir la contaminación en una ciudad con mucha densidad poblacional (1,6 millones de habitantes en una superficie de 100 km2.) Tal como explicó, el Ajuntament de Barcelona mide muchos contaminantes, y en la mayoría de variables, Barcelona se sitúa por debajo de los niveles marcados por la Unión Europea. En el caso de las partículas muy finas (PM2.5), pese a que han disminuido, los valores están muy cerca de los marcados como límite por la Unión Europea. El valor medio anual de las PM10 también ha descendido, explicó el ponente. Barcelona, en relación a la concentración de partículas, estaría a nivel similar a ciudades como Londres o Milán. Sobre el dióxido de nitrógeno (NO2), sí que se superan los límites marcados por la Unión Europea. Alsina recordó que el Ayuntamiento está haciendo esfuerzos para reducir el tránsito de vehículos y apuesta por otras formas de transporte como la bicicleta o el transporte público, con el fin de llegar a ser energéticamente independiente. Otro punto de contaminación es el puerto de Barcelona, un área donde se han planificado algunas medidas para reducir la contaminación, como la llegada del ferrocarril para el transporte ferroviario de mercancías. También comentó que se apostará por la bicicleta eléctrica, un carsharing eléctrico similar al que tiene París - y las supermanzanas para pacificar el tránsito urbano. «El plan de movilidad 2013-2018 prevé una reducción del tráfico en la ciudad de Barcelona en un 21% para el 2018. El objetivo es que, en cuarenta años, se llegue a producir el 100% de la energía que consume la ciudad. Y la utilización de aguas freáticas sirve para evitar la suspensión de partículas contaminantes. Se está trabajando para pavimentar con hormigón poroso para evitar la generación de partículas en espacio de tierra », explicó el ponente.

 

Xavier Querol, investigador del Instituo de Diagnòstics Ambientals i Estudis de l'Agua (IDAEA-CSIC), explicó que se ha hecho tarde y muy poco por las medidas para mejorar la calidad del aire. Alemania ha superado el millón de bicicletas públicas, mientras que Barcelona sólo tiene 6.000. «El precio del transporte público en la ciudad sólo ha subido, mientras que ha bajado en las ciudades que han aprobado el examen sobre la calidad del aire» explicó el ponente. Se superan los valores de NO2 en las zonas urbanas y de ozono en las zonas rurales. «Que sólo se superen los valores en dos estaciones no significa que se superen los valores únicamente en estos puntos, sino en todas las calles con características similares al del cruce de Urgell con Avenida Roma. No hay estaciones de medidas en Paral·lel, Aragó, Balmes, etc., con mucho más tráfico que este punto. Barcelona tiene cuatro carriles donde circulan más de 30.000 vehículos al día. Y no se dispersa la contaminación debido a las características del ensanche. Sin embargo, los contaminantes se han reducido gracias a las directivas de la Unión Europea. No hay una única solución, pero hay ciertas medidas: desarrollar un plan en el ámbito metropolitano, bajar el precio del sistema de transporte público, que es el mejor de Europa, y mejorar el sistema de parking para que la gente deje el coche y coja el transporte público. Las supermanzanas sí reducirán la contaminación del aire de la ciudad de Barcelona. Hay que hacer medidas sobre el uso del vehículo privado», explicó Querol.

 

Por su parte, Assumpta Farran, directora de Qualitat Ambiental de la Generalitat de Catalunya, habló sobre la relación entre calidad del aire y salud, explicando que la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la contaminación atmosférica urbana eleva el riesgo cancerígeno. Cataluña tiene dos expedientes informativos por el nivel de calidad del aire y «a pesar de que esta contaminación sólo afecta a un 2% del territorio, implica al 60% de la población», explicó la ponente. «La contaminación es un problema complejo que necesitará la cooperación de los diversos agentes implicados. No hemos sido capaces de generar una demanda de la calle para mejorar la calidad del aire. Damos por hecho que la calidad del aire es muy mala», continuó Farran y añadió esta cita de Jordi Sunyer, investigador del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), en el diario El Mundo: «De aquí a 100 años nos pondremos las manos en la cabeza cuando reflexionemos que preferimos tener coche privado a una buena calidad del aire en casa.» Mejorar la calidad del aire ayuda a crear una industria más moderna, más limpia y más competitiva pero «el problema principal es nuestro coche, que contamina y hace ruido. Es necesario un cambio y es necesario que los ciudadanos lo soliciten. Hemos hecho clara la información y fácil de encontrar, y que llegue por diversos medios, Twitter, por aplicaciones móviles (apps), en autopistas y en los taxis», explicó Farran.  

 

José Manuel Jurado, responsable de sostenibilidad de la Secretaria de Política Territorial i del Barcelonès de CCOO, planteó una presentación «más reivindicativa», según sus palabras. «Es sorprendente escuchar a políticos que animen a los ciudadanos a reclamar un aire más limpio. El tráfico lo provocamos los trabajadores yendo al trabajo. Aunque estamos mejor que hace diez años, aun se ha de trabajar. Pero hace falta voluntad política para mantener y fomentar el transporte público, a fin de evitar el transporte privado. Por ejemplo, hace poco se eliminó un autobús en Mercabarna con la excusa de que sólo lo utilizaban 100 personas. También sería necesario un transporte colectivo para las empresas que están en los polígonos industriales», concluyó Jurado.

 

Cristina Ribas, presidenta de la ACCC, recordó en el turno de intervenciones que este debate es la continuación de otro debate que se hizo en el Institut d'Estudis Catalans y reflexionó que «el debate sobre la contaminación del aire recuerda mucho al que se tuvo durante el desarrollo de la ley del tabaco y ahora todo el mundo está encantado de tener espacios sin humo. Además, hacía años que se sabía que la contaminación provoca muertes directas.»

 

En el debate, los asistentes reflexionaron sobre la necesidad de fomentar el transporte público, bajar el precio del ticket del transporte, tener abonos más baratos de este transporte, etc. Uno de los asistentes dijo que era indignante que los políticos «nos pidan a nosotros que nos manifestemos para conseguir un aire más limpio» y otra asistente reflexionó que «la Generalitat se escuda en el hecho de tener una baja demanda social de este tema para no hacer nada.»Durante el debate, Xavier Querol reflexionó sobre la necesidad de mantener programas como el Medio Ambiente de TV3 y explicó algunas medidas para incentivar el transporte público sin aumentar el gasto económico de la Generalitat de Catalunya.