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25-11-2011

Una gran producción audiovisual para divulgar ciencia con pocos recursos

La ACCC presentó el documental «Del mito a la razón» del estudiante de ingeniería Rubén Lijó

Rubén Permuy (ACCC). «No hay que ser científico para conocer la ciencia». De esta forma Cristian Ariza defendió la necesidad de divulgar ciencia para abrir los ojos a la sociedad y que entienda la importancia de  la amplia gama de conocimientos que explican y mejoran nuestro mundo. Uno de los divulgadores del blog «Hablando de ciencia» fue el responsable de presentar, en el ciclo «Cajón de ciencia», el documental «Del mito a la razón», dirigido por el canario Rubén Lijó. Ambos forman parte de un equipo formado por investigadores, profesores universitarios y jóvenes estudiantes de carreras científicas que se han decidido a promover el conocimiento científico, sin ánimo de lucro, entre la sociedad.


 

Raül Toran, vicepresidente de la Associació Catalana de Comunicació Científica, presentó, el pasado 22 de noviembre, el documental de Lijó, en el auditorio del Campus de la Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra. El acto fue coorganizado con el Observatori de la Comunicació Científica de dicha universidad.


Pocos recursos y mucho talento

Rubén Lijó es un estudiante de Ingeniería Industrial en las Islas Canarias que se decidió, pese a no contar con financiación, a grabar un documental para explicar que es la divulgación científica y su importancia desde que la humanidad ha tratado de dar a conocer como es el mundo que le rodea bajo parámetros científicos.

 

Cierto es que no se trata de un documental de National Geographic, pero Lijó, pese a no contar ni con un equipo técnico ni humano con el que cuentan las grandes producciones, fue capaz de solventar la idea que se había planteado y crear un producto audiovisual de primer nivel para divulgar ciencia, que es el primer y único objetivo de «Del mito a la razón».

 

La obra es un trabajo de uno de los creadores de la web «Hablando de ciencia», «una plataforma abierta a cualquier idea para promover la divulgación de la ciencia», en palabras de Ariza. El documental, que ya ha recorrido varias universidades de todo el estado, nos demuestra que la divulgación científica está más falta de receptores que de emisores.